PRUEBA ANTERIOR

Jaguar F-Pace


Audi A5 Coupé

Hemos estado conduciendo el Jaguar F-Pace y éstas han sido nuestras conclusiones.

 

El mercado del automóvil está cambiando. La principal intención de compra actual es de los modelos que se denominan SUV. Modelos espaciosos y prácticos, que han tapado a los antiguos monovolúmenes clásicos, y que además mantienen la presencia estética de las berlinas y añaden aptitudes fuera del asfalto. Esto hace que marcas que jamás han desarrollado este tipo de modelos, se adentren en este mercado, la gran mayoría, utilizando la sabiduría de alguna marca hermana en la que se apoyan para hacer desarrollos conjuntos. Este es el caso del F-Pace, el primer modelo SUV de la marca Jaguar. Rivaliza con modelos como el BMW X3, el Alfa Romeo Stelvio, el Mercedes Benz GLC o el Audi Q5.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Jaguar F-Pace es un modelo completamente nuevo que sorprende desde el principio por un aspecto deportivo y refinado. Su diseño sigue la línea estética de la marca y se aprecia una clara inspiración en el modelo más deportivo de Jaguar, el F-Type, del que además de sus líneas, hereda su sigla principal. El F-Pace se vende únicamente en carrocería de 5 puertas y 5 plazas, Con 4 versiones, una de acceso denominada PURE, 2 niveles superiores de acabado denominados PRESTIGE y PORTFOLIO respectivamente, y una terminación más deportiva llamada R-SPORT. A todo esto, tenemos que añadir una versión de alto rendimiento denominada SVR.

 

El interior del F-Pace sigue la línea deportiva del exterior, con un diseño muy espectacular. Las líneas exteriores hacen que la visibilidad, tanto por la luneta trasera como por la zona del pilar A sea muy justa y limitada. Además la sensación es que la calidad de los plásticos en la mitad inferior del habitáculo deja un poco que desear. Sobre todo si lo comparamos con algunos de sus rivales directos. El acceso a las plazas delanteras tampoco es buena, y nos obliga a agacharnos si no queremos darnos en la cabeza con el marco de la puerta. La pantalla táctil del sistema multimedia es correcto, aunque poco intuitiva y situada algo baja, que puede hacer que retiremos demasiado la vista de la carretera mientras conducimos. Por lo demás, es robusto y bien terminado. Con muchos huecos para dejar objetos. Con un puesto de conducción cómodo y alto, con el que devorar kilómetros y disfrutar de una conducción deportiva.

 

El equipamiento dependerá del nivel de acabado que escojamos. De serie, en el acabado básico PURE, ofrece un equipamiento muy justo, que nos obligará a optar por los acabados intermedios de PRESTIGE y R-SPORT según queramos una configuración más elegante o más deportiva. De esta manera, tendremos de serie asientos de piel, regulador de velocidad, luces de xenón, sistema de navegación, cámara trasera con sensores de proximidad, aviso de salida involuntaria de carril, iluminación interior ambiente y reconocimiento de señales de tráfico con limitador de velocidad adaptativo.

 

Las plazas traseras tienen un acceso bueno. Son espaciosas y cómodas para personas de tallas muy grandes. Con mucho espacio de piernas y muy buena altura de cabeza. Cuenta con espacio debajo de los asientos delanteros en donde esconder un poco los pies y poder recostarnos. La regulación del respaldo de la banqueta es opcional y de manera eléctrica. La plaza central tiene un asiento algo duro, y cuenta con un túnel central muy intrusivo, lo que obliga a ser utilizada sólo de manera muy esporádica. Las plazas traseras del F-Pace cuentan de serie con luces de lectura, redes en los respaldos de los asientos delanteros para una tablet o libros, tomas de aire con climatizador independiente en opción, dos tomas de USB y una de 12V, perchas de ropa y un reposabrazos central con dos portabebidas que puede resultar algo bajo. En general sorprendentemente práctico y cómodo.

 

El maletero cuenta con una apertura muy grande, eléctrica de manera opcional. Las formas son rectas y aprovechables y el espacio es enorme. Uno de los más grandes en su segmento. Cuenta con un espacio debajo donde se encuentra la rueda de repuesto y donde podemos guardar algo extra, aunque está el chasis visto y al dejar algo puede generar ruidos. Se pueden abatir los asientos traseros de manera asimétrica 40/20/40 y se nos queda una superficie de carga casi plana enorme, el único problema es que el plegado se debe hacer desde los asientos traseros, y los tiradores de plegado desde el maletero es un extra. La bandeja es rígida y no se puede guardar en ningún sitio, lo que estorba bastante. Cuenta con muchos elementos prácticos como ganchos para bolsas, ganchos para red, toma de 12V para conectar un aspirador o algo por el estilo y una luz LED.

 

EL chasis es espectacular. Es deportivo y muy ágil. Da la sensación de ir en un turismo más pequeño de tipo berlina o compacto. Resulta incluso divertido. Desde luego, es uno de los SUV con la “conducción menos SUV” de todos. Esta deportividad puede resultar, por el contrario, algo dura si nos encontramos carreteras con el firme roto. El modelo probado contaba con tracción a las 4 ruedas y transmisión automática. Ambas son excepcionales, la transmisión de ZF de 8 velocidades es progresiva y rápida. Cuenta con varios modos, uno normal en su posición D, uno de carácter más deportivo y rápido, S, y uno, que junto con la tracción a las 4 ruedas AWD, mantiene el coche a muy baja velocidad, pero en su rango óptimo de revoluciones, para contar con todo el par del motor. La tracción, trasera en los modelos básicos y a las 4 ruedas en el resto, prioriza el empuje del tren trasero pudiendo derivar de manera automática hasta el 50% a las ruedas delanteras en ocasiones donde hay una pérdida de agarre. Cuenta con distintos modos de conducción, según queramos conducción, deportiva, ECO o superficies deslizantes de poca adherencia, en donde se bloquea el reparto de par al 50/50 en cada eje.

 

El motor del modelo probado era un diésel 2.0 de 180cv. Este motor, con algo de rumorosidad, sorprende por los buenos bajos que tiene, empujando desde poco más de 1.500rpm. Con unas recuperaciones a velocidades medias muy decentes. Sin embargo se queda muerto en altas, al pasar de las 3.800rpm. Le cuesta mucho estirar. El consumo real, obtenido en conducción en modo Normal, con zonas de tramo urbano y zonas de carretera, no superó los 7,1l/100km. Algo elevado y que creemos que se puede rebajar si se emplearan los modos Eco y una conducción más eficiente. Resultará suficiente para la inmensa mayoría de personas, pero muy justo si se busca la respuesta típica de los Jaguar, con una conducción más decidida y rápida.

 

 

Este es el Top 5 de las cosas que no tienen sentido en el Jaguar F-Pace:

Las ventanillas traseras del F-Pace son muy grandes y permiten que entre mucha luz dentro, pero no bajan del todo si las abres.

La cámara de marcha atrás va fenomenal con la poca visibilidad trasera que hay por la luneta. El problema es que la resolución es bajísima y apenas se identifican los objetos. Además los sensores de proximidad son algo intrusivos.

Cuenta de serie con arranque sin llave, sin embargo no cuenta con apertura sin llave. Te toca sacar la llave del bolsillo para abrir, y luego dejarla por algún sitio del coche. No es práctico.

Las plazas traseras cuentan con anclajes Isofix de serie. Eso sí, será fácil perder sus tapitas. Espero que te apetezca jugar al escondite cuando las necesites de nuevo.

La pantalla multimedia está situada muy baja. Al ser táctil, te obliga a mirarla para manipularla, y distrae mucho. Puedes elegir entre un cuadro de mandos virtual y head up display, pero son caros.

Pero sin embargo hay un montón de cosas muy interesantes en el Jaguar F-Pace. Este es nuestro Top 5:

Para conseguir una respuesta de conducción tan buena, han aligerado el coche al máximo. Muchas piezas son de aluminio y otras, como el portón del maletero son de plástico. De hecho, el F-Pace es más ligero que su hermano pequeño el E-Pace.

Aunque este motor tiene un hueco predispuesto para la batería en la parte frontal, los ingenieros de Jaguar decidieron colocarla en el maletero, así mejora el reparto de pesos y su dinámica. Como en un coche de carreras.

De serie, cuenta con un modo de conducción autónomo offroad de muy baja velocidad. Perfecto para centrarte en guiar solamente las ruedas del coche. Además también funciona marcha atrás. ¡Genial!

Land Rover ha ayudado a desarrollar el F-Pace, y eso se nota, por ejemplo en la ubicación de los elevalunas, posición típica de la marca de todoterrenos. El chasis y muchos componentes los comparte con el Range Rover Velar.

Las tomas de aire laterales, además de acentuar su carácter deportivo, ayudan a ventilar el paso de la rueda. Para que se pongan los neumáticos frescos como una lechuga.

El precio final de la unidad probada sale del concesionario por 54.165€ si lo escoges a través de MT Design, aunque arranca en su versión más básica, tracción trasera y gasolina desde algo más de 42.000€.

 

Como conclusión, es un SUV para la gente que realmente no necesita un SUV, sino un coche practico, alto y con la presencia propia de un Jaguar. Desde luego, evitaría el acabado de acceso, y recomendaría la transmisión automática sin dudarlo. Y aunque nuestra intención no sea la de utilizarlo como todoterreno, si elegiría la tracción a las cuatro ruedas, nos dará un plus en seguridad. El motor probado va francamente bien. Será suficiente para la inmensa mayoría y solo nos deberíamos plantear más potencia si realmente nos gusta correr por encima de los límites legales. Por lo contrario, me ha decepcionado algo su calidad interior en algunos plásticos, bastante mejorable.

 

En general, nuestro veredicto es de MUY RECOMENDABLE.

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